No me cambio por el duque de Bomarzo

«Ni héroe de Lepanto, ni paladín de Roma: capitán de monstruos de piedra […] Puesto que soy un monstruo me he rodeado de monstruos fraternos».

No me cambio por el duque de Bomarzo

«Ni héroe de Lepanto, ni paladín de Roma: capitán de monstruos de piedra […] Puesto que soy un monstruo me he rodeado de monstruos fraternos».

El Valle de los Caídos

«En la dársena 11 preguntamos tímidamente qué autobús nos llevaba a Cuelgamuros. No queríamos parecer fascistas».

El Valle de los Caídos

«En la dársena 11 preguntamos tímidamente qué autobús nos llevaba a Cuelgamuros. No queríamos parecer fascistas».

Cof, cof

«Confieso que he encontrado en estas ideas estrambóticas un enorme consuelo. Había escuchado a John Cage decir que no hay que despreciar ningún sonido, pero esta idea me parecía carente de teología y geometría».

Cof, cof

«Confieso que he encontrado en estas ideas estrambóticas un enorme consuelo. Había escuchado a John Cage decir que no hay que despreciar ningún sonido, pero esta idea me parecía carente de teología y geometría».

La niña y la muerte

Me cuesta mucho entender qué es una «muerte digna». Se me viene a la cabeza Áyax y la moral agónica. «Áyax no podía hacer otra cosa», decimos cuando hacemos el comentario de texto a Sófocles. Cosas soportables porque sólo son literatura.

La niña y la muerte

Me cuesta mucho entender qué es una «muerte digna». Se me viene a la cabeza Áyax y la moral agónica. «Áyax no podía hacer otra cosa», decimos cuando hacemos el comentario de texto a Sófocles. Cosas soportables porque sólo son literatura.

¡Arriba el sosiego!

Lo particular del absurdo es que es contagioso, y que todo lo que se le acerca queda, en ese momento, derrotado. ¡Cómo se debieron sentir los chavales que lanzaban vítores a la tecnología en la soledad de esa noche, a solas con sus pensamientos! ¡Íntimamente derrotados!

¡Arriba el sosiego!

Lo particular del absurdo es que es contagioso, y que todo lo que se le acerca queda, en ese momento, derrotado. ¡Cómo se debieron sentir los chavales que lanzaban vítores a la tecnología en la soledad de esa noche, a solas con sus pensamientos! ¡Íntimamente derrotados!

El Dios de Arvo Pärt

Y me parece que es sincero: me ocurre que me creo a Arvo Pärt cuando me habla de Dios.

El Dios de Arvo Pärt

Y me parece que es sincero: me ocurre que me creo a Arvo Pärt cuando me habla de Dios.

Historia de tres ciudades

Como todos los pueblos del norte, creen que la repetición encierra algo sagrado y sus sacerdotes se ocupan de vigilar la regularidad de las mareas y de proclamar, con sorpresa, el amanecer.

Historia de tres ciudades

Como todos los pueblos del norte, creen que la repetición encierra algo sagrado y sus sacerdotes se ocupan de vigilar la regularidad de las mareas y de proclamar, con sorpresa, el amanecer.