artículos

artículos en ‘La Castafiore’, en fronteraD

***

«Mezclando memoria y deseo» – A*Desk

«La cuestión generacional gravita sobre el arte desde hace no se sabe cuánto. No nos ponemos de acuerdo en qué es una generación, para qué nos sirve esta categoría y ni cuánta atención debemos prestarle; aun así no dejamos de manosear la palabreja. Como cada año desde hace 20, La Casa Encendida acoge una nueva edición de Generaciones: ocho artistas menores de 35 años llamados a resumir lo que los artistas jóvenes andan haciendo».

***

«Hotel tricornio» – The Objective

«La semana pasada, las simpáticas fuerzas del orden usaron sus dicharacheras redes sociales para alertarnos de un crimen gravísimo: un señor había grabado un vídeo. Un madrileño con gorra decía haberse ido hasta Torrevieja para contagiar a los alicantinos y para zamparse todo el Mercadona. ¡Apocalíptico!»

***

«Lygia Clark “Painting as an Experimental Field, 1948–1958”» – Flash Art Magazine

«Anyone who spends time with young artists is familiar with the changes they experience during their first years working. This phase of experimentation, investigation, and testing — upon which all their further artistic production will be based — responds to what, in literature, is called “the search for the voice”: a process that lies in-between introspection and the construction of an identity».

«Cultura, entretenimiento y pobreza» – The Objective

«Para aliviar el encierro, el sector cultural ha tirado la casa por la ventana. Cosas gratis, oiga: entre aquí e hínchese a óperas, mire qué buenos conciertos traigo, doña; ¡libros!, ¡libros de balde, señor! No quiero ser el grinch frankfurtiano que se interponga en este frenesí de generosidad gritando que asociar cultura y entretenimiento tan a las claras es, cuanto menos, peligroso. Me contentaré con comentar algunos sucesos pintorescos».

***

«Ana Mendieta» – ArtForum

«This intimate exhibition of Ana Mendieta’s work, curated by Cuban compatriot Wilfredo Prieto on the thirty-fifth anniversary of the artist’s death, revolves around three short films that intertwine absence with presence».

***

«Los viejos» – The Objective

«El domingo pasado leí a Elvira Lindo en El País. «Durante días la población se sentía liberada o bendecida por el mero hecho de no haber viajado a Italia, no tener problemas cardiovasculares o no ser viejo». Qué alivio cuando algo le pasa a los otros. Nada nuevo: sabemos cuánto reconforta que ese sangriento atentado haya ocurrido en algún país africano que uno no sabe poner en el mapa».

***

«Crónica coronavírica» – The Objective

«Lunes. Se acabó la broma. Un día te puedes manifestar a gusto y al día siguiente cierran universidades y colegios. Ciudadanos prudentes empiezan a acaparar papel higiénico para su particular armagedón diarréico. Un sentimiento de desolación recorre la nación: Lorenzo Milá, confiábamos en ti».

***

«Ludovica Carbotta» – ArtForum

«Fortresses are generally designed to protect against external threats. A less common (though perhaps more poetic) reason to build a fort is to confine something dangerous within it, protecting those outside. This was the purpose of the gunpowder storehouse at Forte Marghera, a nineteenth-century fortification on the Venice Lagoon that is now an art space. Known as the Austrian Polveriera, this building last year, in the context of the 2019 Venice Biennale, housed the works from Ludovica Carbotta’s ongoing series “Monowe,” 2016–, that were reconfigured (along with drawings for other sculptures not on view) for her recent exhibition, “Objects of defence,” in Madrid».

***

«Quedará en la memoria en donde ardía» – The Objective

«Cuando echo de menos a la abuela Concha me acuerdo, sobre todo, de dos cosas. Siempre premió la curiosidad y el apetito. Cuando éramos pequeños pasábamos mucho tiempo en su casa, porque mi madre enseñaba allí corte y confección. A mediodía, ella se metía en la cocina y empezaba preparar el almuerzo».

***

«Ana Laura Aláez» – ArtForum

«By no means chronologically rigorous, this retrospective skips entire periods and sutures together assorted bodies of work. But its heterodoxy is useful to understanding the artistic obsessions of Ana Laura Aláez, as well as the puckish tensions between her “emotional architecture” and the New Basque sculpture».

***

«André Romão» – ArtForum

«One need only turn to Ovid to confirm that hybrid forms are nothing new in art. States of in-betweenness have always aroused fascination because they unsettle the categories we use to comprehend the world, throwing taxonomies of human, animal, and plant into flux. And while our ideas about the natural and the artificial have changed a great deal since the Roman poet’s Metamorphoses, the Lisbon-born artist André Romão’s latest exhibition, “Flores” (Flowers), proved that it is still possible to trouble the taxonomical waters».

***

«Las aventuras tardofuturistas del señor Gómez» – tintaLibre

«Después del colapso de la civilización hipertecnológica, nuestros líderes decretaron que el retorno de los venerables trastos que habían inventado nuestros antepasados. Hizo falta estudio y esa divertida ciencia llamada ingeniería inversa: hacía al menos doscientos años que nadie usaba una bicicleta. Como nos resultaba imposible restaurar, con toda su magnificencia y poderío, nuestro añorado transportador aerodinámico instantáneo, el comité de expertos congregado por la subdelegación de Restauración del Orden recomendó la recuperación del “tren”».

***

«Conversaciones íntimas» – Babelia

«Para sobrevivir a la caída, equilibrismo. “Hombre, he ahí tu paracaídas maravilloso como el vértigo”, dice el Altazor, de Huidobro. Ignoro si aceptar la fragilidad es más liberador que desasosegante, pero hay algo seguro: pocas cosas generan tanta intimidad como compartir la vulnerabilidad. Esto, justamente, es lo que desprende la exposición de Pepe Espaliú y Juan Muñoz que ha comisariado Jesús Alcaide para la Sala Verónicas de Murcia».

***

«Agua por todas partes» – Babelia

«En la jerga flamenca se llama “cantes de ida y vuelta” a los palos que se originaron por la influencia del folclore latinoamericano (la guajira, la rumba, la milonga, etcétera). No sé si en Salamanca el género ha agarrado mucho, pero en Domus Artium 2002 se expone la colección de arte cubano de Luciano Méndez Sánchez con un título llamativamente similar: Viaje de ida y vuelta».

***

«Historias de la cripta» – The Objective

La democracia le ha ofrecido a Franco una exhumación honrosa. Aun así, sus secuaces lo han puesto en su sitio: el nieto al que no le queda claro si el pollo va boca arriba o boca abajo, el chino franquista con el ramo de flores (qué gran oportunidad para que algún ‘nostálgico’ lo mandase a su país), la recua de freaks yendo a rendir honores.

***

«Jacobo Castellano» – ArtForum

«Over the past couple of years, sculptor Jacobo Castellano has made a compelling motif out of the torno, an enclosed revolving door or window found in Spanish and Latin American cloistered convents that is used to transfer goods, missives, and people through the sacred and profane realms».

«Volver a empezar» – El Ministerio (CTXT)

«No sé cómo será la vuelta al cole en otros oficios, pero en este del arte es divertidísima. Cada septiembre, las galerías de Madrid arrancan el curso poniéndose de acuerdo para inaugurar a la vez. Si ustedes no son del gremio, quizás se imaginen una velada llena de gente con boina y gafas redondas, fumando cigarrillos con boquilla (esas varillas largas, como de supervillano). La troupe que sale en Los Simpsons cuando Homer se hace escultor por accidente».

***

«El irresistible encanto de sentirse español, español» – tintaLibre nº72

«Hace unas semanas llegaron los de VOX a un despacho de la Asamblea de Madrid. “Esto hay que grabarlo” se oye decir al que, de hecho, lo está grabando. Vídeo en vertical. Se ve a un señor peinado con cortinilla quitar un cuadro donde se lee «Todos somos iguales ante la ley» sobre un enorme signo de interrogación y cambiarlo por uno del rey. Los comentarios de los espectadores de la gesta (¡busquen el vídeo!) son deliciosos. Los peligros, reconozcámoslo, son innumerables: la traicionera alcayata, resolver el acertijo de si el cuadro está al derecho y el revés, el difícil arte de no dejarlo torcido…»

***

«Los famosos al rescate» – The Objective

«Por lo visto, un montón de multimillonarios de distinta ralea se han juntado en el Google Camp para discutir sobre el cambio climático. El chiste, lo habrán leído, es que los admirables benefactores de la humanidad se han desplazado hasta la acampada en sus yates y jets supercontaminantes. Se ve que el autobús de línea paraba lejos».

***

«La flema británica, Boris Johnson y un balcón» – The Objective

«No hay más que un enigma en la historia universal: cómo los ingleses han logrado que los tomemos por gente elegante y civilizada. Un pueblo que desayuna alubias convertido en el referente de la finura. El imperio colonial más feroz que han visto los siglos poniéndose digno. Lo que hay que ver».

***

«El autobús pintarrajeadito» – The Objective

«¡Intolerable! ¡Kaleborrokoso! ¡Han pintado el autobús de Ciudadanos que quería rentabilizar sus acciones en lo del gayfriendly! Desde todos los rincones del imperio, miles de liberales aprietan el paso y sacan brillo a sus consignas».

***

«Ulrich Rückriem» – ArtForum

«With its eight sculptures and two series on paper, “The Last Fifty Years, 1968 / 2019” demonstrates the archetypes that have run through Ulrich Rückriem’s oeuvre with assured concision and a poise at once mysterious and upfront».

***

«En un lugar difícil» – Babelia

«Hay multitud de espacios difíciles en la literatura. Unos ejemplos: Beckett en El despoblador (“Es el interior de un cilindro rebajado cuyas medidas son cincuenta metros de circunferencia y dieciséis de altura por armonía. Luz. Su debilidad. Su amarillo. Su omnipresencia como si los casi ochenta mil centímetros cuadrados de superficie total emitieran cada uno su luz. (…) Suelo y muro son de caucho duro o similar. Golpeados con violencia con el pie con el puño o la cabeza apenas suenan. Es decir, el silencio del paso”)».

***

«Dragones y mazmorras» – tintaLibre nº71

«No hay hombre más desdichado que Dragó. ¡Toda la vida a contrapié! ¡Nunca tomándose un respiro! Yo creía (ingenuo de mí) que Sánchez Dragó era el perfecto intelectual papanatas al que el poder le da de comer a cucharadas. Abre la boquita, Fernando. Necesitaba reflexionar, adentrarme en las profundidades de su obra. Ahora, después de una panzada draconiana de artículos, entrevistas y libros, reconozco en los pliegues de su rostro al verdadero héroe pellejudo de nuestro tiempo, que con ojos enratonados nos orienta hacia el porvenir».

***

«Los divos» – tintaLibre

«Cuando leía Tintín, me chiflaba la Castafiore. ¡El ruiseñor de Milán! Gritona, vanidosa y con séquito: todo lo que uno puede esperar de una soprano dramática. Qué relinchos daba la moza, qué manera de reventar copas. Les confieso mi devoción por los personajes excesivos. Sí, ya sé: todo el mundo es más normal de lo que parece, y eso –entre ustedes y yo– es muy decepcionante. En nuestro tiempo, la humildad tiene muy buena prensa. Un día el Papa va a salir con un chándal de tactel al balcón y la gente se va a mear encima de gusto. ¡Yo digo basta!»

***

«Los pobres votarán a la ultraderecha» – The Objective

La otra noche estaba viendo una procesión cuando pasó un repartidor de pizzas. El chico se restregaba contra los nazarenos calle arriba. El grupito que tenía al lado –dos parejas de treintañeros con varios críos cada una– comentó que “pobrecito el chaval”. “El trabajo es el trabajo”, sentenció uno al momento. “Cuando yo me levanto a las 4 para ir a los pavos nadie me dice pobrecito” se quejó el otro. Una de las chicas dijo que qué buena idea pedir comida justo para ver pasar la cofradía. “Si yo tuviese un balcón aquí” –estábamos en la zona buena del pueblo– “vaya si lo haría”».

***

«Todas las cosas vuelven al fuego» – The Objective

«Ni siquiera duran las cosas que parecían permanentes. Estoy en casa, viendo cómo se quema Notre Dame en streaming. Qué cosa más rara. A decir verdad, está ardiendo con hermosura. Es lo justo, supongo. “Todas las cosas nacen del fuego y vuelven a él”. Cuando leía en los periódicos que los bomberos temían que la piedra se desplomase, he hablado con mi padre y le he dicho: “Papá, te vas a morir sin ver Notre Dame”. Esto ayer no se podía decir».

***

«La pobreza cool» – The Objective

«Ocurre con cierta frecuencia. En algún periódico con cara y ojos, alguien (a veces alguienes, porque se ve que el asunto requiere músculo) escribe algún articulito sobre las peculiares costumbres de las nuevas generaciones: cambiar mucho de trabajo, mudarse constantemente de casa, no salir el fin de semana para no gastar, no aventurarse a tener hijos y otras excentricidades. Lo que está de moda, ya saben».

***

«Es todo teatro, ¿verdad?» – El Ministerio (CTXT)

«Suponga que su madre vuelve del teatro diciendo que está hipnotizada: que ha llegado volando y que realmente no es ella, sino un avatar; porque ella, donde está realmente, es encima de un escenario. Así arranca El Mago, la última obra de Juan Mayorga, publicada por La Uña Rota y estrenada en diciembre en el Centro Dramático Nacional».

***

«Lo que le van a contar de ARCO» – The Objective

«¿Saben ustedes de aquel que se deja un paraguas olvidado en ARCO y cuando vuelve a recogerlo se encuentra que lo han vendido por una fortuna? ¡Hilarante! ¡Un trasto confundido con una obra de arte conceptual!

Aún no se ha inaugurado ARCO, pero ya les puedo adelantar lo que verán en el telediario».

***

«Historia de tres hermanas» – A*Desk

«”Nos gustaba la casa porque aparte de espaciosa y antigua (hoy que las casas antiguas sucumben a la más ventajosa liquidación de sus materiales) guardaba los recuerdos de nuestros bisabuelos, el abuelo paterno, nuestros padres y toda la infancia”. Como saben, Casa tomada es un cuento de Julio Cortázar en el que dos hermanos solterones y desocupados (“no necesitábamos ganarnos la vida, todos los meses llegaba plata de los campos y el dinero aumentaba”) van perdiendo estancias de su casa por culpa de una invasión sin nombre. “Han tomado la parte del fondo”. Aunque la asociación no es directa, me acordé de este cuento al ver unos fragmentos de Tres hermanas, el documental que la directora Blanca Bonet estrenará en los próximos meses».

***

«La inutilidad del deporte» – tintaLibre nº65

«Mucha gente me ha hablado muy bien del deporte. Incluso gente de la que me fío: no saben la de veces que mis amigos me han sentado delante de un derbi o de una final de cualquier cosa para ver si me caía del caballo; y ni un picorcito, oiga, ni una pizca de entusiasmo. He hecho mis esfuerzos, conste: hubo una época en que jugué al baloncesto, aunque mi habilidad en la cancha podría imitarla fácilmente un menhir al que le pusiesen calzonas largas. Aún hoy, mis compañeros celebran mucho aquella vez que salté a coger un balón tres o cuatro segundos después de que me hubiese pasado por encima».

***

«Historia de la tortuosa relación entre el arte y el público» – El Confidencial

«En ‘Hospicio de utopías fallidas’, la extraordinaria exposición de Luis Camnitzer en el Reina Sofía, hay una sala con unas plaquitas cuadradas de latón y un lápiz colgado. Dicen cosas como “a) Elija un objeto cualquiera; b) Escriba una biografía de la idea que lo generó”. A los pocos días de la inauguración, la sala ya estaba abundantemente pintarrajeada: distintas declaraciones de amor, opiniones sobre el asunto catalán y un buen puñado de opiniones de extranjeros a los que Madrid les parece very beautiful. La relación del público con el arte es una cuestión espinosa y hay toda clase de discusiones sobre si instituciones como el museo son de algún modo anacrónicas y reaccionarias, etcétera. Sin embargo, no deja de ser curioso que cuando al espectador se le ofrece de manera explícita interactuar con una pieza, suelan pasar cosas como esta».

***

«José Díaz» – Art Forum

«In his previous exhibitions, José Díaz’s main inspirations were the night and the city. This was because while he was painting, he moonlighted as a bartender at night. The city appeared in his work as a series of automated roads that spanned the canvases. Now, in “La mañana,” Díaz repositions the theme around awakening: His new large-scale abstractions, all from 2018, are composed and hued groggily, their associations drifting toward bleary eyes, the scrape of a toothbrush against teeth, a half-remembered dream».

***

«La casa por el tejado» – El Ministerio (CTXT)

En el primer episodio de Capítulo cero unos alienígenas quieren salvar la tierra cargándose a todos los seres humanos. Me acordé, viéndolo, de que aún no había replicado a Xandru Fernández, que cita en su artículo un episodio parecido.

***

«El prestigio del sufrimiento» – El Confidencial

«No conocía a Albert Espinosa hasta que el otro día lo vi en El Hormiguero. Habían ido a divertirse Paco León y Debi Mazar con la promoción de ‘Arde Madrid’ y, como tenía curiosidad por la serie, me quedé a mirar. Total, que sale el tal Albert con su último libro debajo del brazo. En aquella maniobra de mercadotecnia (¡compren mi libro, que es el recopetín!) me enteré de que había padecido cáncer durante diez años, que había perdido un pulmón, un pedazo de hígado y una pierna en el proceso; también enseñó su pierna ortopédica, que la había diseñado un chaval que acababa de morir».

***

«Husos y costumbres» – tintaLibre nº63

«Nunca se es lo suficientemente europeo. ¡Es un clamor! Habrá quien no se quede tranquilo hasta que uno pueda poner a un fulano de Albacete y a otro de Uppsala al trasluz y no logre distinguirlos. Reconozcámoslo: hay cierto prestigio en las cosas del norte. Se siente una especie de envidia aspiracional, como el pijo de pueblo que quiere ser pijo de la capital. Como lo verdaderamente español es ser lo que un inglés, un francés y recientemente un sueco te dicen que eres, otra vez tenemos una querella contra nosotros mismos: ¡la hora! ¡Hay que cambiar los horarios!»

***

«Alfredo Rodríguez» – Art Forum

«Whereas in earlier exhibitions Rodríguez used a wide spectrum of evocative colors—moody and washed-out oranges, pinks, blues, and greens—the compositions in “Body Building” form discombobulated black-and-white anatomies, yielding a distinctive aesthetic that seems to belong outside of time. Some of the vases are stacked and bound to each other, as if connected by ligaments. These sculptures induce bodily articulations—knees, elbows, or ankles—both familiar and strange, and produce a compelling dialectic between container and content, inner hollowness and surface skin».

***

«Todos los medios quieren a Banksy» – El Confidencial

«Lo habrán leído. El revolucionario y sin embargo decorativo Banksy ha destruido una obra que acababa de vender en Sotheby’s. Alguien había pujado un millón trescientos mil dólares por ‘Niña con globo’, una copia sobre lienzo de la famosa pintada de Londres; unos segundos después se accionó un mecanismo astutísimo y secreto y ¡zas!, el cuadro hecho trizas. ¡Que paren las rotativas! ¡Banksy vuelve a ridiculizar al mercado!»

***

«Luces y sombras de la Caballé» – El Confidencial

«La Caballé tenía algo de personaje de tebeo: la soprano gorda, los vestidos peculiares, los gorgoritos. Podría haber salido en Tintín. Tiene su mérito: en un país donde nadie va a la ópera, todo el mundo sabe quién es la Caballé».

***

«Contra la filosofía» – The Objective

«Raro es el día en que alguien no se lamenta por la desaparición de la Filosofía. Se coge alguna noticia bochornosa sobre educación –también puede ser de otra cosa– y luego se exclama: “¡Y quieren quitar la Filosofía de los institutos!”».

***

«Víctimas» – The Objective

«Durante la Pascua, los judíos sacrificaban un cordero a Dios: un animal sin defectos, inmaculado.A los dioses no se les ofrece ni el saldo ni los despojos, sino las primicias más lustrosas (porque, en definitiva, se trata de congraciarse con ellos). En el caso de los hebreos, hay un matiz interesante: el rechazo del defecto físico no es una cuestión estética, sino moral. Los pecados de los padres se pagan en los hijos, de modo que una pierna tullida o la lepra no son un azar genético sino la prueba de una parentela corrompida. (Hay que admitir que es una justificación del mal bastante eficiente). En latín, estos animales que terminaban bajo el cuchillo de los sacerdotes se llaman víctimas».

***

«En Inglaterra todo es mejor» – The Objective

«Los españoles sabemos lo que es España porque nos lo dicen los guiris. Esta es una costumbre antiquísima. Guillermo de Orange nos convenció de que éramos unos mataindios comebrujas y nosotros asentimos. Luego vinieron los franceses a contarnos que éramos exóticos, gente peculiar con bandoleros, patillas anchas y floridas, navajas gigantes, mujeres morenas con mantón sobre los hombros. Nosotros, felices. Ahora, James Rhodes (por el nombre se sabe que no es de Móstoles) dice que somos “guay del Paraguay” en el periódico de mayor tirada nacional».

***

«Beatriz González» – Art Forum

«Anyone who happened to have heard the story behind the series “Los suicidas del Sisga” (The Sisga Suicides), 1965, would have been intrigued: Two young religious fanatics in love drowned themselves in the Sisga Dam to keep from falling into sins of the flesh».

***

«España a fuego vivo» – tintaLibre nº60

«Hace unos años, cuando a alguien le ponían por delante un plato de lentejas y le preguntaban qué tal estaban, respondía que ricas o malas. «Un poco sosas», como mucho. Ahora, cualquier hijo de vecino que arrima la cuchara a un plato de Duralex te dirá si el punto de cocción de las verduras es correcto, si el emplatado es sofisticado, vintage o demodé, si la compensación de sabores es la adecuada o alguno desentona en boca y si has escogido la mejor variedad de leguminosa para el guiso en cuestión».

***

«Morder el anzuelo» – El Ministerio (CTXT)

«En Arabia Saudí volverán a abrir salas de cine. Lo decía el periódico el otro día. Treinta y cinco años llevaban sin proyectar nada, no sea que se les colara algo inmoral. Para la ocasión han escogido Black Panther, esa película de superhéroes que fue tan celebrada hace unos meses porque, por lo visto, era subversiva y empoderaba una barbaridad. No puedo dejar de preguntarme: ¿cómo de inofensivo debe de ser algo para que ni a la mayor satrapía del mundo le cause problemas?»

***

«Los cantamañanas» – tintaLibre nº 59

«Por las mañanas ocurren cosas terribles. ¡Ceños fruncidos! ¡Testimonios desgarradores! ¡Remedios milagrosos! Quizás no se haya enterado, pero mientras usted está masticando la magdalena o atrapado en el trabajo, la España negra se está abriendo en canal».

***

«Comerse Roma» – Jot Down

«”Las hormigas se comerán Roma, está dicho. Entre las lajas andan”. Pero, mientras llega este momento terrible, cuando aún se organizan en galerías subterráneas, debajo de las fuentes, podemos devorarla nosotros. Los italianos, como se sabe, son una invención reciente. Si permanecen unidos es por la desidia y por la gastronomía».

***

«Pintor en la corte, Vítor Mejuto» – Art Forum

«For centuries, the education of painters revolved around scrutinizing masterpieces in order to grasp how their makers resolved problems of a purely technical nature. No one looks at painting as mercilessly, and with as little sense of metaphor, as a painter».

***

«Un Dios doméstico» – Jot Down

«La última vez que fui a misa, el sacerdote (un hombre joven y orondo), antes de dar la comunión, estuvo un rato agitando la hostia por los aires. Mientras, decía: «Este es Jesucristo, el Señor, nuestro amigo, que murió por nosotros y ahora vamos a recibirlo». La verdad es que, si yo fuera el Único-Dios-Verdadero, no me dejaría zarandear así».

***

«ARCO a pesar del telediario» – Jot Down

«Uno de mis pasatiempos favoritos la mañana en que abre ARCO es adivinar qué obras saldrán en los tres minutos que dedicará a la feria el telediario del mediodía. Este año todos sabíamos, un par de horas antes de llegar, que la elegida eran los retratos pixelados y retirados de Santiago Sierra, que habían protagonizado la anécdota bochornosa y viral de la mañana».

***

«Fauna melómana» – tintaLibre nº 55

«Los melómanos han convencido al mundo de que son gente refinada. De vez en cuando algún amigo me llama porque ha conseguido unas entradas para la ópera y no sabe si llevar o no el monóculo. Hay que admitir esta gran victoria psicológica: jamás se descubrirá el pastel si los neófitos temen acercarse. Pero, mal que les pese, lo cierto es que los teatros y los auditorios cobijan a una fauna diversa, tan llena de vicios reprobables como cualquier otra».

***

«Una hagiografía musical» – Jot Down

«Robert Lee Willie y Elmo Patrick Sonnier fueron llevados a la silla eléctrica en 1984 por haber asesinado a una pareja de jóvenes. Los dos crímenes eran parecidos: una violación que había terminado con dos jóvenes muertos. En el corredor de la muerte, ambos pidieron la asistencia espiritual de la hermana Helen Prejean, monja católica, que acabaría publicando en 1993 Dead Man Walking, un libro sobre estas experiencias con presos que esperaban su ejecución».

***

«Música para morirse» – Jot Down

«Terry Pratchett dijo que le gustaría morir con un vaso de coñac en la mano y con Thomas Tallis en el iPod. «Porque su música podría elevar, incluso a un ateo, un poco más cerca del cielo». Los teólogos habrían asentido con gusto. Pocas cosas como la belleza hacen verosímil la existencia de un Dios providente».

***

«Cuatrocientos años después» – Jot Down

«Claudio Monteverdi, que debía de ser un tipo bastante civilizado, aspiró toda su vida a componer música para la Iglesia y dejar los jaleos de la corte. Al fin y al cabo, el calendario litúrgico tiene lo que tiene: Navidad, algún patrón, Semana Santa, un puñado de festividades marianas y chimpúm. En cambio, trabajar para el duque de Mantua conllevaba unas prisas, entre bodas y fiestas, que desquiciaban al pobre compositor».

***

«Cuán gritan esos malditos» – Jot Down

«El Halloween español no era pedir caramelos con lo del truco o trato, sino ir a ver el Tenorio. Niños vestidos de fantasma, frankensteines y enfermeras sexis contra la historia de un seductor pendenciero que es perseguido por un fantasma en forma de estatua de mármol que quiere arrastrarlo al infierno: no hay color».

***

«Nadie sabe mejor lo que es un español que un francés» – The Objective

«Tanta bandera colgada alrededor de casa me ha dado apetito de cosas españolas, así que hoy, después de escuchar cómo zumba la aviación por encima de mi cabeza, me iré a ver Carmen al Real, porque nadie sabe mejor lo que es un español que un francés».

***

«Dios no cura a los enfermos» – Jot Down

«Hace unos meses el papa viajó a Fátima para canonizar pastorcillos. Leí en la prensa el milagro que había provocado todo aquello: por lo visto, los padres de un niño en coma pidieron a las monjas que custodiaban los sepulcros de los beatos Jacinta Francisco que pidiesen su intercesión. Ellos también rezaron. Dos días después, el niño, que se había abierto la cabeza después de caer de seis metros de altura y que había perdido tejido cerebral, se despertó y habló».

***

«Amar y odiar los gimnasios» – The Objective

«En una sala enorme, varias hileras de hombres y mujeres sudan y bufan. Corren, pero no avanzan, empujan y nada se mueve. Una música aberrante (un ritmo industrial) marca el compás del ejercicio. El lugar no tiene ventanas sino unos grandes conductos de ventilación. No hay relojes».

***

«Inventario para una isla desierta» – Jot Down nº 18

«Si se va a marchar a una isla desierta (o lo van a exiliar, o tiene la lepra) conviene meta en la maleta protección solar, pastillas potabilizadoras, varios ejemplares de la Enciclopedia Británica, un bisturí (que también se llama escalpelo), un cuchillo y un machete, varios litros de loción antimosquitos, un cañón, un balón llamado Wilson, un compañero llamado Viernes, las memorias de Napoleón en Santa Elena, un rebaño de ovejas, el Larousse Gastronómico, un mechero, un mono amaestrado para bajar cocos, un ejemplar de La imitación de Cristo y un retrato edificante de Tomás de Kempis».

***

«Mozart y Salieri, todavía» – Jot Down

«Donde esté una buena rivalidad que se quite una amistad empalagosa. A esta afirmación ramplona debemos un buen pedazo de la literatura universal, del cine y de otras tantas artes que cuentan historias. También la pervivencia del contencioso Mozart-Salieri».

***

«Una playlist para Semana Santa» – Jot Down

«Hubo un tiempo en que en las iglesias se escuchaba la música más excelsa que eran capaz de escribir los compositores. Luego llegaron las guitarras, el cumbayá, el “creo en vos, arquitecto, ingeniero”. Hasta entonces, la Iglesia había observado un método contrastado durante siglos: la belleza es un camino seguro hacia Dios. Esto, que en latín tiene el rimbombante nombre de via pulchritudinis, descansa sobre la conocidísima doctrina de la unión de los trascendentales: que lo bello es lo mismo que lo bueno y que lo verdadero».

***

«Estas son mis últimas palabras» – Jot Down

«”Un bel morir tutta una vita onora”, escribió Petrarca y aun así es una majadería. Es curioso: hay muchas expectativas puestas en la muerte. Existe, supongo, una justificación literaria: si nos figuramos la vida como un relato (que la metáfora sea manida no la hace menos cierta), hay que poner cuidado en el desenlace. Todo debe tener un toque grandilocuente. Terminar en alto, que se dice. Lo sabía hasta aquel militar cretino de Senderos de gloria: “Sus hombres han muerto muy bien”».

***

«Un rey que no estaba muerto, unos conjuradores muy torpes y un niño traumatizado» – Jot Down

«Rodelinda es una ópera donde la gente se llama Bertarido, Gundeberto, Grimoaldo, Garibaldo, Eduige y Unulfo. Händel la estrenó en el King’s Theatre de Londres en 1725, pero acaba de llegar a Madrid, porque se ve que, entre una cosa y otra, lo fueron dejando pasar».

***

«Al fin una buena razón para frecuentar librerías» – The Objective

«A una librería no hay que ir (¡contra todo pronóstico!) a comprar libros. No, al menos, desde que el progreso nos permite comprar cualquier cosa en pijama y babuchas. Es cierto que el librero te recomienda buenos libros, pero, ¿no hay algoritmos de publicidad mucho más documentados (y con mucho más empeño)? La única diferencia es eso que se llama “el toque humano”».

***

«Usted puede ser infeliz» – Jot Down

«Algo distingue a las personas que son felices: un rubor en las mejillas, un brillo especial en los ojos, un micrófono en la solapa. “Yo era rico, salía con modelos, tenía cochazos, pero no era feliz. Cambié de actitud…”. Los filósofos se han afanado en este asunto durante generaciones sin obtener nada solvente. Aristóteles, que no es un cualquiera, no consiguió precisar más allá de «un cierto vivir bien». Ahora lo vemos claro: en la Grecia clásica no había psicólogos de esos que van por los platós ni había coaches. Había sofistas, pero eran más listos».

***

«Ignatius Farray: “La comedia es lo más similar que hay al amor”» – Jot Down

«Aún no ha tocado la cerveza cuando un tipo se arroja sobre él con la intención de abrazarlo. “Eh, tío, tú eres este, sí. Este, el de… Este. ¡Qué grande eres! Venga campeón, una selfi”, le dice mientras le golpea la espalda con entusiasmo. “Este” es Ignatius Farray (Tenerife, 1973) que accede solícito y desquicia el gesto para que el fan le inmortalice. En la foto sale también “el loco de las coles”, el señor del “grito sordo” que chupa los pezones del público, el cómico loco con fachas de hipster desaseado».

***

«La vida interior: entre las cajas del Teatro Real» – Jot Down

«Los teatros son lugares fascinantes. Piénselo: un edificio cuidadosamente diseñado para que dentro de él, durante un rato, un mundo ficticio sustituya al mundo. La representación, este mecanismo sofisticadísimo de suplantación, requiere de un número variable de elementos. Wagner dijo, por lo visto, que la ópera es la obra de arte total. Esto, claro, complica mucho las cosas».

***

«Billy Budd, rey de los pájaros» – Jot Down

«La viuda de Melville dejó sin publicar Billy Budd porque el relato estaba desordenado e inconcluso. Los textos breves de Melville fascinan a los comentaristas y siempre terminan trayendo cola. Ahí está Bartleby, el escribiente por si alguien necesita ejemplos. Sobre la historia de un reo acusado de propiciar un motín, Forster y Crozier escribieron el libreto para una ópera de Benjamin Britten».

***

«Internet nos ha hecho famosos» – Nudo

«Hace un par de meses, en la tertulia que frecuento el último jueves de cada mes, un muchachito desconcertado se empecinó en defender que el único lugar donde hay libertad es internet. El chico, por supuesto, se quedó patidifuso cuando le pregunté qué concepto de libertad estaba manejando. «¿Qué más da eso?», respondió. Y entonces le hice el vacío».

***

«No cederé ante ti» – Jot Down

«Wagner, huyendo hacia París, escapando de sus acreedores, con su mujer y con su perro, quedó atrapado en un temporal. A esta anécdota y a la lectura de Las memorias del señor de Schnabelewopski debemos El holandés errante».

***

«Cof, cof» – Jot Down nº 17

«En un artículo escrito por un historiador de la psicología, que yo creí satírico pero que quería ser riguroso, leí que un oscuro discípulo de Freud había conjeturado en un opúsculo que el público tose en los teatros porque es el único lugar donde está prohibido. Encontraba en esto una transgresión erótica que hubiese, sin duda, complacido a su maestro».

***

«La demanda de la lavadora» – Strambotic

«Internet, lo sabe todo el mundo, se inventó para defender las causas justas.Desde los perros que necesitan ser adoptados hasta la recogida de apoyos para que alguna oscura diputación regional no retire los fondos a un audaz festival de cortometrajes independientes, el horizonte de la red se muestra como el prado donde florecen los más nobles instintos humanos. Además, (¡por si necesitase más bondades!), Internet (todo el mundo lo sabe) es el lugar de la libertad: ¡al fin grandes, medianos y niños pueden decir lo que quieran y como quieran!Porque eso, como todo el mundo sabe, es la libertad».

***

«Me acuso de piedad y no de rigor» – Jot Down

«Seis semanas le dieron a Mozart para escribir La clemenza di Tito y tres meses después de estrenarla se murió. Era 1791 y la corte austriaca estaba ocupadísima preparando el jolgorio y el boato para la coronación Leopoldo II como rey de Bohemia. La ocasión requería, qué menos, la composición de una ópera, así que llamaron a Salieri, y como estaba muy ocupado (¡conspirando para matar a Mozart!), el encargo terminó en manos del amigo Wolfgang Amadeus».

***

«La rapidez y el premio» – Jot Down

«Hay una alegre cantinela que puede escucharse a lo largo y ancho del mundo: “Eso que usted creía muy difícil e inalcanzable es en realidad muy fácil; usted puede lograrlo, ¡y en muy poco tiempo!”. Hay que reconocer que es una idea muy versátil: igual sirve para vender un curso de mandarín en ocho lecciones que para enseñarte a diseñar tu propia página web. Desde que triunfó la igualdad, todo está al alcance de todos; desde que no tenemos paciencia, además, muy rápido».

***

«Crítico a la deriva: Miguel Marina» – El Estado Mental

«Esta conversación fue antes del verano, porque teníamos prisa: él se estaba preparando para marchar a Barcelona unos meses y yo tenía la cándida idea de que iba a escribir muchísimo durante el verano. Como no ocurrió ni lo uno ni lo otro en el periodo previsto, nos reencontramos al poco de comenzar el curso. Luego, el artículo, por esas cosas de la vida editorial, tardó en salir. Entre una charla y la otra surgió este texto».

***

«Los abuelos» – El Estado  Mental

«El abuelo Pepe y la abuela Concha nacieron en los años treinta y ahora apenas salen de casa. El abuelo fue labriego y la abuela trabajó en una conservera, que en el pueblo llamaban “La Fábrica” porque era la única que había. Tuvieron cinco hijos: el que se murió, tres mujeres y un niño».

***

«Una de galos y romanos» – Jot Down

«”Estamos en el año 50 antes de Jesucristo. Toda la Galia está ocupada por los romanos… ¿Toda? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles galos resiste todavía y siempre al invasor…”. Durante mucho tiempo, todo lo que supe de la Guerra de las Galias fue la versión simpática que cuentan los tebeos de Astérix. Luego, en el bachillerato, el “Gallia est omnis divisa in partes tres” agría mucho el carácter. Estoy casi seguro de que para entonces ya había escuchado Norma; porque, ¿quién no ha escuchado algo de Norma? Aunque sea un trocito: nadie. Y aunque se estrelló en su estreno en la Scala, en 1831 (“¡Fiasco! ¡Fiasco! ¡Solemne fiasco!”), prontísimo comenzó a gozar de una fama tan desmesurada, fuera también de los teatros, que ha terminado por convertirse en la favorita de los creadores de anuncios de perfume».

***

«Pequeños contentos burgueses» – Nudo

«Cuando la idea de la vida eterna empezó a parecerme sospechosa empecé a padecer hipocondría. Supongo que la idea de una muerte vulgar, definitiva, se me antojaba tan poco civilizada, tan inasumible, que no se me ocurrió mejor cosa que prepararme para el final definitivo muriéndome un poco cada día».

***

«Creo en un Dios cruel» – Jot Down

«Quince años después de dejar de componer ópera, Verdi estrenó Otello. Su editor, Giulio Ricordi, se había ocupado de ello, confabulando con un director de orquesta y un libretista, y aportando una descabellada suma de dinero».

***

«La cortesía en el McDonald’s» – Jot Down

«Quizás porque los santos son personajes heroicos, uno espera que los seres más pérfidos sean, de algún modo, personajes fascinantes. El Leviatán es enorme, Jack el Destripador es escurridizo, el Diablo es astuto. Decepciona (no tengo muy claro en qué momento el mal empezó a ser algo refinado) que un villano sea un tipo simplón. De las conmociones que nos dejó en herencia la Segunda Guerra Mundial no fue la menor descubrir que los tipos que habían regentado los campos de exterminio eran, en general, personajes corrientes. Eichmann, tras ser secuestrado por el Mossad y llevado a Jerusalén para ser ahorcado y juzgado, dijo en su defensa que él solo era un burócrata que procuraba hacer su trabajo lo mejor posible».

***

«El Valle de los Caídos» – El Estado Mental

«Coincidió que fui al Valle de los Caídos y era la jornada de reflexión. Un amigo me había propuesto la excursión y pensé que sería una buena excusa para escribir una crónica: últimamente no hago nada que no me sirva para preparar un texto. Descubrimos que un autobús interurbano, que cubre la ruta hasta El Escorial, nos dejaba en la puerta. En la dársena 11 preguntamos tímidamente qué autobús nos llevaba a Cuelgamuros. No queríamos parecer fascistas».

***

«El oficio de lutier» – Jot Down

«Hugues de Valthaire iba a ser ingeniero. “Un día rompí mi guitarra por hacer experimentos con ella. Iba a pegarla yo, pero como estaba todavía en garantía la llevé a la tienda y ellos la mandaron devuelta a Japón. Y con esto me quedé asombrado: me quitan mi guitarra, me han puesto otra, y yo pensaba que me la iban arreglar. Con esta pequeña historia me di cuenta de que existía este trabajo”».

***

«Crítico a la deriva: Teresa Solar» – El Estado  Mental

«Conocí la obra de Teresa Solar (Madrid, 1985) por la recomendación de unos amigos. “Mira su trabajo, creo que te va a gustar”. Créanme, es muy útil fiarse de quien conoce tus gustos. Así que, como la gran ventaja de tener una sección fija en un medio respetable es que puedes ir a fisgar con cierta facilidad, le escribí y fijamos una cita. Quedamos a la misma hora y en el mismo sitio en que hacía una entrega. Cuando llegué la saludé agitando la mano».

***

«Estética muy de derechas» – Strambotic

«Aquella mañana, cuando el ultrarracionalista me llamó para pedirme una opinión profesional sobre el último número de su revista, Homo Velamine, pensé en decirle que aquello era como pedirle a un médico que se interese por un tractor. “Como usted es crítico de arte…”. Los ultrarracionalistas te ustean, son el último baluarte de las buenas maneras».

***

«La mudanza» – El Estado Mental

«Como no puedo escribir sobre otra cosa, porque este ir y venir, esta indecisión, me aturulla las meninges, escribiré sobre esto: he decidido cambiar de piso. Sí, lo sé: ya su simple enunciación concentra todo los espantos imaginables. En realidad lo decidí hace un mes y fue entonces cuando comencé a tener sueños perturbadores. Pero al fin ha comenzado la búsqueda».

***

«Los últimos monjes jerónimos» – El Español

«A las diez me había citado Fray Andrés, el prior de Santa María del Parral, el último de los monasterios jerónimos. Yo me había despertado a las siete, un desayuno rápido y una hora de autobús hasta Segovia. La jornada del prior empezó a las cinco y media, con el oficio de lectura. Luego laudes, oración en la celda, lectio divina, tercia y a las ocho, el desayuno. Llego al monasterio y me hacen esperar un poco».

***

«Crítico a la deriva: Víctor Santamarina» – El Estado Mental

«El estudio de Víctor Santamarina (Madrid, 1990) tiene buhardilla y sótano. Está en el centro de Madrid, junto a la plaza de Olavide. Mientras me acercaba (me he perdido dos veces en 400 metros) un viandante y un conductor reñían intentando discernir quién tiene más derecho a transitar por la mitad del asfalto. Ha ganado el viejo».

***

«La divulgación gilipollas» – Jot Down Smart

«Ocurre pocas veces que una sociedad se pone de acuerdo para declarar unánimemente la importancia de algo. Uno de estos unicornios es la “cultura” (dicha así, en general y sin especificar bien lo que es), cuyo valor está más allá de toda duda y cuya causa nos parece, en resumen, justa entre las justas».

***

«Crítico a la deriva: José Díaz» – El Estado Mental

«José Díaz (Madrid, 1981) trabaja en un estudio concurrido. Es un espacio industrial, rectangular, y él tiene un pedazo al fondo a la izquierda. Me recibe con amabilidad y me ofrece zumo de naranja. Lo veo preocupado porque no me manche la gabardina mientras merodeo por allí: tengo siempre la feliz idea de vestirme como Gay Talese para ir a sitios peligrosos para la indumentaria. Nos sentamos alrededor de una mesita: “José, vamos a fingir que no nos conocemos”».

***

«Las costumbres heredadas» – Jot Down

«Leyendo hace unos meses Lo santo, de Rudolf Otto, me hizo bastante gracia verlo lamentarse porque el cristianismo era demasiado racional. «Los predicados racionales no apuran y ni agotan la esencia de la divinidad». Me divertía mucho pensar qué le habría pasado al bueno de Rudolf, con sus ojillos hundidos y su bigotito alemán, si alguien lo hubiese llevado a la Semana Santa de Sevilla».

***

«Para pasear por un cementerio» – El Estado Mental

«La verdadera resurrección de la carne se da en la donación de los órganos. La idea es de Umbral y está equivocada, porque, como mucho, la donación puede ser una transmigración de la carne. Sin intervención divina, trompetas de por medio y sepulcros abiertos, a la carne sólo le aguarda la corrupción. La putrefacción requiere, como otras tantas cosas, un espacio que le sea propio. A los “lugares que están fuera de todos los lugares, aunque sean sin embargo efectivamente localizables” los llamó Foucault heterotopías».

***

«El derecho a Facebook» – El  Estado Mental

«Como todos vivimos en internet usted también se habrá enterado: el otro día Facebook suspendió la cuenta a un usuario por hacer propaganda de su nuevo libro sobre la masturbación femenina. ¡Qué injusto!, dijeron entonces, y se puso en marcha una campaña de solidaridad».

***

«El talent show y el capitalismo» – Jot Down

«La última edición de MasterChef la ganó un vendedor ambulante; la anterior, una carnicera. Bisbal, antes de todos sus últimos discos más personales, y antes de Operación Triunfo, trabajaba en un vivero. En todas partes espera el talento a ser descubierto, porque el talento es la verdadera igualdad: no hace distingos sociales, ni raciales, ni de ninguna clase. Como es la cosa mejor repartida del mundo, la industria del espectáculo ha tenido que apresurarse a engendrar formatos que permitan a los genios que subsisten en el ostracismo alcanzar la fama que merecen».

***

«Dobleces, golpes y abolladuras» – Nudo

«Los objetos físicos inertes no tienen capacidad para sanarse. Así, si yo me doy un golpe y me sale un moratón, se acaba curando, mientras si se me cae un libro al suelo y se le machaca una esquina, la esquina es irrecuperable. Como el Reino de Dios es predicado a los humildes, esta perogrullada sólo está al alcance de los limpios de corazón y de los neuróticos».

***

«Iker Jiménez, lo Misterioso y la Realidad Velada» – El Estado Mental

«Todo el mundo conoce a Iker Jiménez. En buena medida porque ha logrado que un programa en el que se habla de lo paranormal, los visitantes de otros mundos o la Atlántida sea un clásico de las noches del domingo. Me da la impresión —no he hecho un sondeo— de que tiene parejo el número de partidarios y de detractores. Yo, digámoslo sin medianías, veo Cuarto Milenio cada semana; menos movido por el tema concreto del que me hablan, que porque los que me lo cuentan creen que aquello de lo que hablan es verdad. Ésa es la impresión que tenía de Iker Jiménez: que se cree lo que hace. Pero quería saber cómo y hasta cuánto. Y al fin he tenido la oportunidad de preguntárselo».

***

«¡Arriba el sosiego!» – El Estado Mental

«A las once se habían citado los ultrarracionalistas. En la puerta de la iglesia de San Martín tuvieron que esperar hasta las doce, menguadas sus fuerzas por la pereza de madrugar, ese síntoma tan de nuestro tiempo. Allí estaban todos: el hombre caballo, el señor antiguo y los entusiastas. Se juntan en corrillo y explican el plan: cortar la Gran Vía al grito de “¡abajo los camiones!”».

***

«Conversaciones con el inquisidor escéptico» – El Estado Mental

«En la sociedad del espectáculo, las explicaciones sensatas son siempre más aburridas. Pensar que la Luna es una nave alienígena es más entretenido que tener claro que es un pedrusco que da vueltas alrededor de la Tierra. Los anglosajones, que del show business saben un rato, tienen a sus profetas del ateísmo (con las contradicciones que esto puede conllevar); nosotros, a gentes más discretas. Como saben ustedes, tengo gran afición a la cuestión conspiranoica, pero tenía ganas de conversar con un profesional de estos temas. Luis Alfonso Gámez, historiador de formación y periodista de oficio, ha demostrado en los últimos años que nos cuelan, como sociedad, más goles de los que el pudor nos debería permitir tolerar».

***

«La niña y la muerte» – El Estado Mental

«Me cuesta mucho entender qué es una «muerte digna». Se me viene a la cabeza Áyax y la moral agónica. «Áyax no podía hacer otra cosa», decimos cuando hacemos el comentario de texto a Sófocles. Cosas soportables porque sólo son literatura. El Diccionario indica que «dignidad» tiene que ver con rangos y prebendas. La Revolución Francesa extendió los privilegios de los pocos a los muchos y, desde entonces, declaraciones de derechos por medio, la dignidad se ha consagrado como patrimonio de todos. Pero aquí estamos hablando de morirse. ¿Cómo puede ser la dignidad un atributo de la muerte?».

***

«La muerte como acto social» – El Estado Mental

«Este verano me senté a cenar en un restaurante donde acababa de morir una mujer. Diré en mi defensa que cuando pedí la mesa no sabía que había muerto y que en el restaurante en cuestión sirven un pescado frito excelente. Resultó que aquella mesa de terraza me permitió observar cuanto tiempo quise el comportamiento de los viandantes. Y entre una cosa y otra, aquel restaurante costero, entre cerveza y boquerón, fue tan idóneo para reflexionar sobre la muerte como los monasterios derruidos que frecuentaban los románticos».

***

«Conspiranoia para dormir» – El Estado Mental

«Como quien cuenta ovejas o ve la teletienda, yo, cuando no puedo dormir, veo conspiraciones.Videoblogs, se entiende; y además, los miro sin criterio: me da igual descubrir que la Tierra es hueca, quién mató a Lady Di o que unos extraterrestres con apariencia de reptil están entre nosotros y han colonizado los centros de poder. Los veo así, amontonados, porque padezco una curiosidad fenomenológica: me parece mucho menos interesante discernir si viven entre nosotros que la razón por la que miles de personas están convencidas de que sí».

***

«El Dios de Arvo Pärt» – El Estado Mental

«Escribí una tesina sobre Arvo Pärt escuchando su obra en los soportes más diversos menos en el indicado, que es un auditorio. Diré en mi defensa que no había tenido la oportunidad. Tuve por fin la ocasión de redimirme hace unos meses, porque la Orquesta Nacional le ha ofrecido este año su Carta Blanca y un concierto de abono. Desplegada en un espacio más allá de las estrecheces del disco compacto, la música de Pärt sorprende por el golpe espiritual, un vigor sutil que tiene que ver con esa idea cristiana de que Dios se manifiesta en la debilidad. Es una música contenida y sustancial, desprovista de ribetes y de premuras; pero es sobre todo una música que absorbe al que la escucha y, de algún modo, lo hace participar de sus mismas intenciones: la convicción del compositor de que la belleza es un camino seguro hacia lo sagrado».

***

«Monstruos a la hora del café – Entrevista a Juan Soto Ivars» – Revista PICTOGRAMA

«Conocí a Juan Soto Ivars por una serie de incompetencias de los redactores de esta publicación y del fanzine CALIGRAMA (no era yo quien debía entrevistarle). Quedamos en el café Pepe Botella para una charla breve sobre monstruos, que pensábamos incluir en el fanzine. La cosa se nos fue de las manos y estuvimos charlando dos horas y media sobre toda clase de cosas; dio la casualidad de que a los dos nos gusta la ópera y nos pudo el frenesí. Moraleja: tengan cuidado con el señor Ivars, que es un seductor».

***

«Cualquier cosa la puedes decir de cualquier manera – Entrevista a Luna Miguel» – Revista PICTOGRAMA

«Cuando alguien te conoce, lo primero que llama la atención es una producción muy extensa a una edad muy corta: ¿tenías prisa por empezar a publicar?

Realmente no; yo creo que fue todo casualidad. Siempre, por cuestiones familiares, he estado rodeada del mundo literario: mi padre es profesor de literatura en un instituto, mis padres tenían una revista literaria de jovencitos; siempre ha estado ahí».

***

«El público, esa francesada» – Revista PICTOGRAMA

«El público es un invento francés, así que podréis intuir que tuvo un origen pretencioso. Todo el mundo sabe que los franceses estaban muy contentos –estamos en el siglo XVII- de ser los tipos con mejor gusto de Europa. Reinaba por entonces un tal Luis XIV, que en muestra de su humildad se hizo llamar el Rey Sol».

***

«Ese cangrejo que mata» – Revista PICTOGRAMA

«Las alas de oncología son el fracaso de la Providencia de Dios. Todo allí es horrible y su existencia compromete de algún modo al Único-Dios-Verdadero. Hileras de señoras calvas completando en su carne lo que le falta a los padecimientos que Cristo.Colosenses uno veinticuatro. San Pablo, maldito majadero».

***

«La verdadera e hilarante historia de la ortodoncia» – Revista PICTOGRAMA

«Los griegos llegaron a la conclusión de que lo bello era otro nombre de lo bueno y de loverdadero. Lo cierto es que no es descabellado: un caballo hermoso, esto es, que se parece a un caballo, es un buen caballo, un caballo de verdad; por contra, un caballo corcovado, enclenque, tirando a rocín, no sólo no es bonito, sino que no es un buen caballo, no es un caballo de verdad. Qué bien hilaban estos griegos».

***

«De bestiariis» – Revista PICTOGRAMA

«Un bestiario es un compendio de bestias, un manual sobre la naturaleza que relata todos los seres conocidos de existen. La curiosidad de los hombres del Medievo los impulsó a contar los seres de la Creación, y no tuvieron escrúpulos en juntar la mandrágora con el leopardo, porque para Dios nada hay imposible».

***

«De inferno» – Revista PICTOGRAMA

«El infierno es un lugar de dolor, de tristeza, de fuego, de oscuridad, de desesperanza, de gritos, de fracaso y de olvido. En el infierno no hay estaciones, ni arriba, ni abajo, ni derecha, ni izquierda. Es la morada eterna de las almas que eligieron no salvarse, de las que prefirieron la pena eterna a las alegrías del cielo».

***

«De libro» – Revista PICTOGRAMA

«Sólo una obra han realizado los hombres a imagen de Dios, que debe infundirnos veneración y respeto. El Hacedor hizo en magistral coincidencia al Libro y a los lectores; el hombre –que desea sobre todas las cosas ser como Dios-, unos libros y algunos personajes».

***

«De caelo» – Revista PICTOGRAMA

«Las formas en que la imaginación se sirve de las ansias del intelecto son deliciosamente variadas, pero pocas conjeturas son tan grandiosas como las que los hombres han ensamblado para deleitarse en vida con los premios de la muerte».