Una artista de variedades

Pero ni hablar por el hocico de una entrañable mascota ni combatir al pérfido ecologismo eran las gestas que grabarían el nombre nuestra presidenta en los mármoles de la Historia. Un nuevo y mayor enemigo –un virus de ojos rasgados– acechaba, en los confines menos salubres del mundo, a nuestra heroína.

Dragones y mazmorras

¿Pero quién sería Sánchez Dragó sin todos esos españolitos ignorantes y sucios a los que tanto desprecia? ¿A quién le iba a vender sus ladrillos infumables? ¡Da gracias, Dragó, porque tus compatriotas sean unos garrulos! ¿Qué sería de ti en un país civilizado?